Aquello de aprender a nadar en las pozas de los ríos urbanos era una realidad en la primera mitad del siglo XX. Esa opción es actualmente impensable debido a los altos niveles de contaminación que no solo muestran los ríos y quebradas citadinos sino que ahora empiezan a evidenciar otros cauces de agua fuera de la urbe.

En el 2014, el país acostumbrado a jactarse de su imagen verde y sostenible tuvo que lidiar con la realidad. Costa Rica pasó del puesto 5 en el 2013 al 54 en el 2014 en el Índice de Desarrollo Ambiental (EPI), publicado cada dos años por la Universidad de Yale (Estados Unidos). Este índice analiza una muestra de 178 países.

¿La razón detrás de esa caída? Pues, en el 2014, la Universidad de Yale decidió incorporar las aguas residuales entre sus criterios de evaluación y ese, precisamente, es una de las debilidades de Costa Rica.

Según el Decimonoveno Informe Estado de la Nación, solo el 4% de las aguas residuales son tratadas antes de ir a los ríos y otros cuerpos de agua, es decir, las aguas que salen de casas, comercios e industria llegan a los afluentes tal cual, contaminándolos con materia orgánica (heces y orina) y otras sustancias químicas así como metales pesados.

Eso fue hace cuatro años, y sin embargo, los niños aún no pueden nadar en el río María Aguilar, Tiribí o Torres. Sobre este tema de saneamiento de ríos, ¿qué proponen los candidatos y candidata presidenciales en sus planes de gobierno?

Lo primero es evitar que las aguas residuales carezcan de tratamiento al llegar a los cuerpos de agua. En ese sentido, Sergio Mena de Nueva Generación dice que el tratamiento de aguas residuales es una prioridad nacional.

Stephanie Campos de Renovación Costarricense coincide y propone unir a todos los actores para combatir la contaminación así como aumentar la inversión en tratamiento.

Por su parte, Juan Diego Castro de Integración Nacional paliaría la contaminación a través de políticas públicas y Antonio Álvarez de Liberación Nacional invertiría en estudios sobre saneamiento así como en infraestructura para mejorar las redes de alcantarillado sanitario.

Rodolfo Piza de la Unidad Social Cristiana también apostaría a plantas de tratamiento y alcantarillado sanitario. Además, es enfático en decir que apoyará al empresario que produce de la mano con el ambiente y aplicará la normativa para quien contamine asuma su responsabilidad.

Para el año 2020, Carlos Alvarado de Acción Ciudadana promete reducir la contaminación de los ríos más problemáticos en un 50%. Para ello, implementará la Política Nacional de Saneamiento en Aguas Residuales 2016-2045 y creará un Centro de Investigación en Tecnologías Alternativas de Saneamiento en conjunto con la academia y la empresa privada.

Edgardo Araya del Frente Amplio continuará con la ejecución del proyecto de modernización del alcantarillado sanitario de la Gran Área Metropolitana (GAM) y gestionará los recursos para las siguientes etapas.

Mario Redondo de Alianza Demócrata Cristiana impulsará la concesión de obras de alcantarillado sanitario, principalmente para la GAM.

En cuanto a Otto Guevara del Movimiento Libertario, él aceleraría la construcción de la planta de saneamiento de aguas residuales, particularmente la etapa de tratamiento terciario, y ampliaría la red de colectores. Sergio Mena también apoya esta idea de la etapa de tratamiento terciario.

Una vez controlada las descargas sobre los ríos, los candidatos y candidata proponen rehabilitar los cuerpos de agua afectados por contaminación.

Antonio Álvarez, por ejemplo, promueve la construcción de corredores verdes en las ciudades, los cuales mejorarían la capacidad de infiltración de los suelos.

Rodolfo Piza quiere volver a ver patos en el río Torres. Por eso, en un eventual gobierno suyo, lanzaría un programa para limpiar los ríos con apoyo de la cooperación internacional y en alianza con organizaciones de la sociedad civil.

Fabricio Alvarado de Restauración Nacional convocaría a las comunidades para que se acerquen a los ríos que se encuentran en su cantón y, mediante sesiones de trabajo, proponer cuáles serían las mejores opciones para el acondicionamiento, limpieza y saneamiento de esos cuerpos de agua.

Educación Ambiental

Algunos candidatos y la candidata coincidieron en la importancia de la educación ambiental.

Rodolfo Hernández del Partido Republicano Social Cristiano considera que la educación ambiental debe incorporarse como un eje transversal en el currículo escolar, mientras que Rodolfo Piza elaboraría una estrategia específica para preescolar y primaria, la cual deberá ser coordinada por el Ministerio de Educación Pública (MEP).

Edgardo Araya argumenta que lo primero es actualizar los contenidos de los programas educativos para incorporar la extensión real del territorio de Costa Rica (incluyendo la parte marina).

De hecho, el candidato llama a sumar conocimientos marinos a los programas educativos de las comunidades costeras e invita a crear centros de cultura regional y acuarios marinos en Quepos, Golfito, Limón y Santa Cruz para así promover la concientización sobre la importancia de los recursos marinos para los seres humanos.

Stephanie Campos prometió analizar la factibilidad de crear un museo de historia natural con fines de educación ambiental.

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